Me encanta experimentar en la cocina, y esta tarta de queso con la salsa de toffe ha sido un acierto.
La próxima que haga será muy pronto, hoy es el santo de mi hijo Mario (a el va dedicada esta entrada) y aunque no está aquí vendrá el viernes y le esperará una como esta, bueno la haré mas grande, las tartas de queso le chiflan,
Doblaré cantidades y le pondré un poco menos de galleta, la base quedó algo gruesa y le dio mucho protagonismo a la tarta. Eso si, esta de muerte... queda suave y el toque del caramelo exquisito. Hay que probarla.